domingo, 11 de diciembre de 2011

Estimado Doctor... 11/12/2011


Estimado Doctor,

Una semana más sin sentirme humano
cada hora, casa nuevo día me recuerdan que poco a poco
voy perdiendo mi escencia, y me convierto en un estuche,
o mas bien en un ente que vive de supuestos y esperanzas
de mejores tiempos y mejor suerte.

Necesito llorar pero mis lágrimas están en huelga,
no sé si sea saludable o no el llorar (físicamente hablando),
pero mi alma necesita limpieza urgente.
Todo lo malo: miedos, odios, ira, que puedo sentir
eran liberados de mi mente y alma por medio de humor líquido

Pero ya son tantas horas, tantos dias sin poder llorar
que mi cuerpo se ha convertido en un estuche de emociones
"malas emociones" que poco a poco ya no dan cabida a
las cosas buenas que me puede presentar la vida.

Necesito llorar, para volver a sentir lo lindo de ser humano.
Bueno, no creo haber llegado a un punto de total quemimportismo
pero si debo admitir que me siento ajeno al dolor, a la alegria y demás
emociones de uso diario.
Porque mi mente solo maquina una y otra vez, la manera de cambiar
todo aquellos pensamientos que la han invadido ya que un pelotón
de lágrimas en huelga se niegan a limpiarla.

Doctor, no sé cómo plantearle de mejor manera mi problema,
pero no le pido que me escuche ni que intente resolver mis problemas
con soluciones "aparentemente" simples.
He venido solamente a pedirle que me recete:
Litros y litros de agua del lago más puro y tranquilo, tomada al momento
que la luna llena se refleja en él.
Y así también la película o el libro más triste del mundo, para ponerme en los zapatos
del protagonista y mientras avanza la historia tenga un vaso de aquella agua
de lago para beber hasta la última gota.

No tengo garantia de que funcione pero deseo saturar mi cuerpo del
líquido más puro y mi mente de la historia más triste para que con un
colapso azul, mis lágrimas claudiquen de su huelga y regresen a
limpiar mi mente de todo aquello que hace mucho deseo sacar.

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