sábado, 27 de agosto de 2016

El momento indicado 27/08/2016



Ésta es una madrugada cualquiera, fría y silenciosa
que avanza llenándome de nostalgia mientras veo como
cada minuto es un cargamento más de recuerdos de lo que
fui antes de ti y proyecciones de quien espero finalmente
poder ser durante tu paso por mis días. Mi mente no logra
descansar de este mundo lleno de imágenes locas que diariamente
lucho por olvidar, realizar, perdonar, cambiar. Sé que éstos verbos
no tiene sentido ponerlos en una sola lista de deseos, pero has
sido mi punto de quiebre entre quien fui y quien seré y mi mente
en un mismo momento maneja éstas dos versiones de mí.

No fue difícil querer dedicarte unas líneas en lo que llamo
el libro de mi vida, lo difícil fue saber el momento exacto porque
con cada prueba superada o cada amanecer que compartimos,
sentía más certeza de lo que siento por ti y que de lejos era mucho 
más intenso de lo que alguna vez sentí o intenté sentir.
Escribir sobre ti sólo me demuestra que mis versos previos no son
ausentes de verdad, pero fueron dirigidos a personas,
quienes en su momento fueron importantes pero simplemente las utilicé como 
maniquí para cubrirlos con palabras de amor intentando experimentar 
aquello que a diario escuché en canciones y presumía ser 
el sentimiento más bello.
Hoy tengo certeza de que puedo sentir aquello que durante años fue
un imposible y todo porque siempre me esforcé por sentirlo, 
sin darme el tiempo de retirar la armadura que fui construyendo 
desde siempre para no salir lastimado.
Personalmente no creo que es el sentimiento más bello pero 
definitivamente no puedes experimentarlo con cualquier alma y 
aunque muchas veces duele, es un dolor que te vuelve cada vez 
más humano y eso es lo bello de amar.

En éste camino que además por mucho es lo más real que 
he vivido, tuve tropiezos pero pude levantarme a través de tus ojos, 
gracias a que pudieron ver en mi virtudes que daba por muertas y 
fueron éstas virtudes las que evitaron que caiga durante mis tropiezos 
y sólo hicieron más firmes mis pasos para seguir recorriendo éste 
camino junto a ti.

Como ésta hubo otras madrugadas pero en ellas no lograba ver 
un futuro y simplemente tuve que volver líquidas las emociones que 
me invadían al pensar que éste cambio lo pude tener varios años atrás, 
fueron madrugadas llenas de rencor en las que me convertí en juez, 
víctima y verdugo de mi pasado, hoy veo hacia delante y 
mi pasado sólo son  lecciones que debo aprender a superar.
Por eso ésta madrugada quiero escribir y no es sobre rencor, sino sobre 
gratitud; gracias por tu paciencia, tu perdón y tu confianza; gracias por 
salvarme, restaurar mi alma y cuidarme.

Quisiera poder apelar a lo joven de nuestras almas y jurarte que juntos 
veremos caer las hojas del árbol de nuestra vida, pero el tiempo no está 
en nuestras manos y podría llegar nuestro otoño cuando para los demás es 
verano.
Sin embargo si hay algo que nos hace eternos –al menos para mí- porque 
las heridas que curaste, cada minuto de felicidad intensa que he vivido contigo, 
seguro serán eternas estemos cerca o lejos, en éste mundo o libres de nuestra 
vestidura física.

Sigue noble, sigue firme en lo que crees, sigue hablando con pasión 
en cada palabra, sigue alimentando esa ternura que te caracteriza y me enamora 
cada día más. sigue siendo tan diferente a mí y por mi parte seguiré mejorando 
ésta versión de mí que algún día di por perdida.