martes, 6 de diciembre de 2011

Bonita 06/12/11


Hola bonita,
En verdad hay muchos otros adjetivos que te caracterizan pero decidí llamarte bonita, porque creo que es una imagen que todos quienes llegaron a conocerte recuerdan de ti.
Tal vez he querido escribir sobre ti desde hace mucho, pero no me atrevía porque sentía que de algún modo quienes más sienten tu ausencia,no sabrían entender la intención de mis palabras.

Debo decir que te conocí poco, pero de todos modos dejaste una fuerte marca en mi vida, porque al partir quedó mucho más que un vacio físico.
Tu sola presencia era arrasadora, además de la belleza exterior que acompañaba tu picara personalidad, hicieron de ti un recuerdo difícil de olvidar.

Hoy se cumple un año de tu gran viaje, al que fuiste sin planear y sin vuelo de retorno, te despediste de la mejor manera, mostrando una sonrisa discreta que decía a todos – Estaré bien-.

He revivido cada instante durante las últimas horas, y muchas ideas cruzaban mi mente, no puedo dejar de pensar que no debí haber seguido la fiesta,que definitivamente si yo habría estado con ustedes todo habría sido diferente. En verdad eres un gran cuestionamiento divino, porque las palabras -POR QUÉ DIOS!-
han rondado más de una vez en mi mente desde ese día.

Pero con éstas letras quiero compartir lo linda y feliz que te veías antes de
tomar vuelo. Hace un año casi a media noche llegué a aquella fiesta, cansado de tanto caminar ya que el cajero no me dio dinero, mi persistencia en ir pese a todos los inconveniente creo que tuvo una razón de ser.
Te veías muy feliz, linda como siempre y te volviste la reina de la fiesta al subir
a la tarima y demostrar a todos que el ritmo y tu cuerpo eran uno solo.

Hoy a media noche, me encontré en un parque con amigos, charlando y tomando canelazos, hay risas y bromas entre nosotros pero de pronto empiezo a recordar
Que un año atrás estábamos bailando, tú subida en mis hombros, recibiendo todas
las miradas de la gente.
No pude evitar derramar un par de lágrimas, pero mis amigos de momento al ser
ajenos a lo que pasaba por mi mente aquel momento, preferí secar mis ojos y reír,
con un pequeño nudo en la garganta, pero reír al fin.

Hace un año, a las 2:30 am recibía la llamada de aquel amigo, -Estoy en la gasolinera
ven para ir al bar- y todo es tan rápido que no me doy el tiempo de regresar y
decir hasta pronto, era obvio que lo último que pasó por mi mente era que aquél "hasta pronto" que obvie, era el último adiós.
Hoy a las 2:30 me di cuenta que estar con amigos que no podían entender como me sentía en aquél momento, no eran compañía ya que me sentía solo pero acompañando a otros.
Nuevamente quise llorar y ésta vez fue más intenso ya que a esa hora, justo un año atrás tomé una decisión que tal vez fue una de las peores de mi vida.
No pongo en duda la sabiduría de Dios, y tal vez si no era eso, pues habría pasado algo más conmigo involucrado.

Mi soledad acompañada se torna tan incómoda que prefiero salir de ahí, solo
se me ocurre ir a aquel bar que me acogió un año atrás, pero antes quise caminar un
poco para ver si lograba volver líquida la pena que me causaba recordar todo, pero tod es inútil, pese a tener la necesidad simplemente mis lágrimas decidieron quedarse para acompañar a mis pensamientos.

Mis pasos me llevan hasta el lugar donde te vi por última vez, escucho la música
y veo la tarima, me sentí tan bobo al evitar que mis amigos me lleven allá para que
finalmente sean mis propios pasos los que me situaron ahí.
No quise entrar a la fiesta, pero solo el hecho de estar ahí trajo todo a mi mente, y paré el primer taxi que vi, le pedí me lleve a aquél bar.

Ya dentro del bar bailo como desenfrenado, quiero pensar en cualquier otra cosa pero todo se torna malo cuando veo el reloj y son 4:15am y bueno, minutos más, minutos menos tentativamente fue la hora de tu vuelo.
Me senté y agarrándome la cabeza te pedí nuevamente perdón por no haber estado
ahí, y por volver al mismo bar en lugar de estar cuidando de quienes me necesitan.

Finalmente amanece y cumplo con el ritual de cada mañana en aquel bar…
Me lavo el rostro para no dormir en el bus y me dirijo caminando a la parada más cercana, pero ésta vez algo diferente sucede. Veo tirado en la calle temblando, sintiendo algo parecido a una hipotermia a un chico de no más de 21 años, en estado
totalmente etílico, lo levanto y lo dejo tomando un taxi.

No me siento un héroe, pero sé que pudo haberlo encontrado alguien con no
tan buenas intenciones, y prefiero pensar que si hace un año el haber ido de
marcha a aquel bar resultó fatal para alguien, pudo ésta vez ser algo bueno para
otro.

Ya en el bus miro las secuelas del 5 de Diciembre, una ciudad algo sucia, sin mucha
gente por las calles y en mi mente con la idea fija de tratar de auto redimirme de
alguna forma al haber ayudado a ese muchacho.
Pero el bus toma la trayectoria de siempre y viene a mi mente el peor momento
de aquél 6 de Diciembre,cuando a las 6:20 nuestro buen amigo me llama a preguntar si estaba contigo (evidentemente no) y seguido a eso recibo la fatal noticia.

Al pasar por aquella esquina donde toda mi perspectiva de vida cambió, supe que
Al llegar a casa debía sacar todo lo que quise decirte un año atrás.

Buen viaje bonita, y nunca dejes de sonreír.

2 comentarios:

  1. hermoso de verdad hermoso amigo ygracias a Dios y la vida estas a mi lado siempre pase lo que pase, gracias y creo es lo que ella te diria Gracias...
    Ese 6 agradeci a DIos te hayas quedado

    ResponderEliminar
  2. En verdad es muy triste haber perdido a un ser de luz como la Katita, me uno a las palabras de Elsita, gracias a Dios que estas aqui con nosotras....

    ResponderEliminar