lunes, 16 de abril de 2018

El último presente 16/04/2018




El último presente

Ella se anuncia nuevamente,
Él siente que cada visita suya, merma en algo el único miedo que aún no se atrevió a enfrentar,
Ella se hace esperar, sólo se manifiesta cada lunes con pequeños detalles que él intenta ignorar, pero ya es un ritual de cada semana y aunque cada martes él se propone olvidar, viene el domingo a llenarlo de ansiedad.
Ella no tiene forma, voz ni aroma para recordar, más le es sencillo volver, incluso sin avisar
Él la conoció desde que eran niños, pero no pensó jamás que sería en sus días lo más duradero.
Ella lo eligió porque era bueno y lleno de sueños, dos virtudes “necesarias” según sus preceptos
Él le regaló sus virtudes y para vivir inventó un mundo donde no serían útiles ni apreciadas,
Ella está satisfecha pero quiere una cosa más.
El quiere entregársela, pues siente que es lo justo pues hace tiempo ya que dejó de pertenecerle
Ella lo recuerda cuando aún eran niños y todo lo que él dejó por ella y para ella, entonces duda de su deseo de tenerlo todo, pues no sabe quién podrá serle tan fiel después él.
El, pese a lo intermitente de su relación con ella, sólo piensa en la mejor manera de entregar el último presente.
Ella viene y se va, más de una vez rechazó el gran regalo, “no es el momento”, decía, pero siempre le recuerda que un día ese momento será.
El tiempo pasa y él siente que ya no puede con tantos domingos seguidos de lunes eternos,
Ella viene esta vez con una maleta grande y el corazón muy pequeño,
Él lo piensa y aún no se decide, en una pantalla escribe un “hola” en busca de una guía o una señal,
Ella toca la puerta y él corre a atenderla, pues su “hola” nunca tuvo respuesta y supo que eso fue en si una respuesta.
Ella pasa de la puerta al sofá, del sofá a su cuerpo y de su cuerpo a su alma.
Él le entrega el último presente y de pronto ese “hola” se ve lleno de respuestas y un que otro ¿por qué?
Ahora ella es dueña de todo y no responde.
Él no escribe más.