domingo, 26 de septiembre de 2010

Superman. 26/09/10


Hoy he visitado a superman y me ha dicho -amigo creí que no ibas a venir-, supongo la puntualidad no será algo por lo que me recordarán cuando deje éste mundo.

Ahora les contaré de Clark, hace varios años conocí un chico mayormente callado pero hablaba lo necesario, fuerte de caracter y con apariencia de bikingo de metrópoli. Pese a no haber alimentado una amistad muy fuerte en un inicio cada vez que las calles de ésta pequeña ciudad nos cruzaban, saludabamos y haciamos las preguntas de rigor: Cómo estás, Le has visto a... , sigues con... y de ese modo antes de que el facebook llegue a la vida de los mortales. Clark era para mi un amigo de los que llamamos "de hola y chao".
El tiempo siguió su curso y una vez más el estudio nos puso bajo un mismo techo, de ese modo nuestra amistad fue creciendo y me di cuenta que Clark a parte de tener una personalidad tan imponente totalmente desligada de lo que el populacho haga o deje de hacer. También, al ser libre de presiones Clark era un hombre trasparente que no temia una vida simple, no buscaba impresionar con lo que tenia o dejaba de tener o no inventaba peculiares historias de aliens o mafiosos italianos. Él era un chico satisfecho de ser un mortal cualquiera.
Eso en verdad logró que Clark sea para mi una persona de mi total confianza, aunque no llegaba a ser un amigo al que frecuente a diario, pues cada ensayo era buena oportunidad para saludar y charlar, definitivamente con personas como él me doy cuenta que la verdad siempre es la herramienta que vuelve más interesante en una charla, ya que se puede hablar de "latas de atún" que resulta interesante escuchar lo que puede decir otra persona, porque le crees todo lo que dice.

Años atras tuve un terrible accidente el cual casi me cuesta la vida, pero gracias a Dios no pasó de un fuerte susto. Un par de semanas después de aquel accidente mi buen amigo Clark también tuvo un accidente, un accidente tan simple como caerse en un parque, con la diferencia que no corrió con la suerte que tuve yo, y las consecuencias de dicha caida fueron terrible ya que parte de su craneo sedió ante la presión de la sangre acumulada en su cabeza.

Es increible como sucesos de éste tipo nos ayudan a apreciar la vida, o al menos a cambiar nuestra perspectiva de algunas cosas. Clark para mi siempre fue un hombre ejemplar, un amigo inmejorable entonces no podia entender porque a alguien tan bueno tiene que estar tan cerca del sueño eterno, y por otro lado yo casi ileso después de un accidente terrible sentia hasta culpa por no ser tan bueno como lo era Clark y me quitaba el sueño la probabilidad de tener que asistir al funeral de alguien que en muchos aspectos para mi era un referente de fuerza.

La fuerza de voluntad y amor por la vida mantuvieron a Clark entre nosotros y recuerdo bien haber ido a visitarlo meses después de su accidente, la imagen es fuerte pero su temple y ganas de seguir adelante en verdad se convertia en una inspiración, pensar que talvez el Clark que conocí jamás volveria a ser el mismo no importaba porque soy fiel creyente de que lo que no mata, te hace más fuerte.
Ya que no me es fácil manejarme en visitas a gente en situaciones críticas, mucho menos si son personas que aprecio. No volví a visitarlo por varios meses y aunque trataba de saber de él por amigos en común, pues no me atrevia a verlo nuevamente en cama.

Me di cuenta que debí visitarlo mas seguido después de enterarme que por negligencia de un doctor que lo habia medicado mal, Clark habia sufrido un retroceso severo en su recuperación y no pude hacer otra cosa más que irlo a visitar, lejos de querer llenar una morbida curiosidad de ver como estaba, fui por que una vez más me invadia esa fea sensación de que mi amigo dejaria su vestimenta corporal para ascender a un mundo puramente espiritual.

Cuando lo vi acostado en su cama, convertido en piel y hueso, balbuseando algo parecido a palabras. Pude sentir lo que talvez siente un soldado en guerra al ver un colega caido, impotencia porque sabes que no está en tus manos y sin embargo sientes que tu compañia puede servir de algo y por eso estás a su lado mirando como se desvanece.
Siento vergüenza de mi comportammiento como amigo, pero esa fue la última tarde que lo visité y de esa tarde a la actualidad pasaron 2 años sin darme cuenta, hace poco supe nuevamente de Clark y al menos sabia que estaba bien o ya mucho mejor a como lo recordaba. Eso me alegró, ya que supe que finalmente habian operado su craneo y una placa ocupaba el vacio que dejó en ella aquel fatidico accidente.

Para Clark las cosas no han sido fáciles y las pruebas siguen, ésta vez porque una bacteria truncó una prueba que parecia superada. La placa tuvo que ser retirada y actualmente su cuerpo lucha por eliminar dicha bacteria para de ese modo volver a colocar la placa en su lugar.
Hace unos dias lo vi por primera vez luego de 2 años, y en verdad me llenó de alegria ver a mi amigo fuerte, totalmente lúcido y luchador como siempre. Hoy lo vi nuevamente porque no quiero volver a arrepentirme por no estar junto a él, además que visitarlo hasta cierto punto se ha convertido en un acto de piedad, y no es hacia él sino hacia mi.

He salido del hospital con muchas ganas de escribir y debo agradecer eso a mi amigo porque hablar con él me ayuda a escucharme y darme cuenta que Dios nos prueba por amor, y que seguramente Clark tiene ya ganado el cielo y por eso Dios lo prueba, porque le espera algo muy bueno aquí en éste mundo terrenal y "mundano". También al oirlo y ver como ha decidido seguir el camino de su vida haciendo un puente de voluntad y fé para cruzar sobre el barranco de problemas que se le han presentado, puedo darme cuenta que el tiempo será un buen aliado para Clark y tarde o temprano o mas bien más temprano que tarde Clark renacerá cuan fenix de las cenizas para volver a ser Superman.