viernes, 26 de junio de 2009

Romeo, Romeo... QUE PUTA! Julieta (Cuento)


Caminen!, Caminen! Romeo se ha comprometido en matrimonio, toda la gente se ha volcado a las calles ya que ésta noticia no puede ser tomada a la ligera.
Romeo Roman es un joven artista, sus manos son su herramienta y siempre ha vivido para el arte. Las mujeres nunca han sido su debilidad, mas, si alguna dama tocaba su puerta Romeo sabia que la suerte no toca dos veces, entonces aprovechaba la oportudidad y aún que siempre fue muy caballero al referirse a sus visitantes furtivas, ellas se encargaban de dejar en alto dentro de la villa el apellido Roman.

No muy lejos de ahí en el pueblo vecino de Napa, la campana del parque central tocaba una y otra vez, era clara señal de que los habitantes debian agruparse para recibir una noticia importante, una vez reunidos todos el alcande Romero con su voz grave y sonora, se dirigió al pueblo con y con copa en la mano dijo: "habitantes de Napa, mi corazón se llena de dicha al comunicar a todos que mi primogenito Romeo ha decidido contraer nupcias, aún no conocemos a la afortunada pero la familia los mantendrá al tanto de la fecha, ya que será celebrado por todo lo alto como se lo merece mi querido Romeo a quien todos conocen y respetan. El alcalde Romero no podia estar mas alejado de la verdad, ya que Romeo gracias a las preferencias no solicitadas que recibia de su padre siempre fue visto por los demás como prepotente y antipatico, pese a que ninguno lo decia con conocimiento de causa ya que Romeo simplemente era solitario.
Romeo y Romeo fueron la causa del distanciamiento entre sus familias, los Roman y los Romero eran muy amigos, hasta esa noche de Agosto, cuando Doña Leticia Roman, y Doña Olga Romero recibieron la visita de la cigüeña, la verdad todos veian en estos nacimientos tan sincronizados una oprtunidad para unir aún mas a las familias, ya que estudiarian juntos, celebrarian juntos sus cumpleaños. Pero el destino no contaba con la terquedad de Don Ramiro Roman ni la de Romulo Romero, ya que a tiempo con el nacimiento de sus hijos, estaba visitando las tierras aledaneas a Napa, Don Romeo Ramon quien era un magnate del mercado floricola y un fuerte apoyo para la gente pues muchas de sus plantaciones quedaban en el sector.

Ya que tanto la familia Roman como Romero eran muy importantes Don Romeo Ramón visitó a cada uno en sus hogares a la mañana siguiente de los alumbramientos, en ambos hogares fue recibido con mucho afecto y casualmente en ambos hogares, recibió el mismo homenaje.
Don Roman y el Alcalde Romero decidieron nombrar a sus hijos "Romeo" en honor al buen hombre del que tanto apoyo han recibido.

Don Romeo Ramón partio nuevamente a sus tierras dejando como no podia ser de otra manera hermosos arreglos florales para Doña Leticia y Doña Olga, y para cada uno de los nuevos caballeritos una fuerte cantidad de dinero en una poliza para cobrarse el día que cumplieran los 21 años.
En la noche luego de dejar bien cuidadas a sus esposas, Don Ramiro y Don Romulo se dan encuentro para dar la buena nueva y organizar un bautizo digno de sus herederos, pero la noticia de que ambos decidieron nombrar igual a sus hijos no fue bien tomada por los orgullosos padres, ambos quisieron persuadir al otro para claudicar a la idea de nombrar Romeo al niño, pero luego de argumentos escasos, alcohol y muchos gritos ninguno cedio, y esa noche fue la última vez que algún miembro de la familia Roman piso el suelo de Napa.

Volviendo al presente, cada familia hacia su mejor esfuerzo para preparar una boda memorable, aún que no conocian a la afortunada en ninguno de los casos, una vez hecho el anuncio de la boda la espera fue menos paciente y Doña Leticia exsigió a Romeo que presente a su prometida, ya que era un hecho Romeo prometió llevar esa noche a cenar en casa a su prometida. Cuando la noche llegó, Romeo llegó con una bella muchacha del brazo, una dama encantadora de tez blanca como armiño, cabellera negra muy larga y ojos obscuros como dos enormes perlas negras.
Pero sigan, sigan -decia Doña Leticia- pasen a la mesa que empezamos ahora mismo, y la cena empezó con una sonrisa enorme en los rostros de cada uno de los que en ella estaban. En la cabecera Don Ramiro, a su derecha Doña Leticia y a la izquierda de Don Ramiro sentados Romeo y su novia, los platos iban y venian, y despues de un breve interrogatorio, ya finalizada la cena, los Roman sabian lo necesario de la chica que enamoró al joven Romeo. Su nombre es Julia P., simplemente "P" -seguro será un apellido extrangero-, tiene 20 años, estudió en el colegio del Sagrado Corazón, sabe todos los oficios necesarios para casarse, y lo mas importante no tiene pasado que pueda manchar el buen nombre del joven Romeo Roman.

En Napa el ambiente era mas festivo, realmente los homenajeados pasabana segundo plano, era una prioridad en ese momento encontrar le lugar perfecto, al banquete, los meseros, el licor y por supuesto las rosas mas bellas, obviamente de Floricolas Ramón, pero una mañana el joven Romeo decidió llevar a la tan esperada novia, cuando el reloj marcaba las 8:00am hora en la que todos los dias los Roman se reunian para desayunar, ya que era la única comida que compartia toda la familia, en la mesa siempre se encontraba platillos exquisitos y mucho ambiente familiar. Entonces en esa mañana diez para las 8:00, sonó el timbre y fue a abrir la puerta como siempre el joven Simon Roman, hermano menor de Romeo, a diferencia de su hermano, Simon siempre fue muy querido por el pueblo, ya que su segundo lugar en la linea de herederos, lo volvieron casi un cero a la izquierda para su padre, y su madre, pues bueno Doña Olga sólo tenia ojos para su marido y tiempo para organizar a las honorablisimas damas de Napa, cuando Simon abrió la puerta ve a su hermano y lo saluda afectuosamente y como si fuese una aparición divina, Simon queda prendado en los enormes ojos obscuros de su hasta ahora desconocida cuñada, Romeo dice -Simon! Podemos entrar?-
Es entonces cuando Simon sale de su trance y responde -Claro, adelante, estamos a punto de desayudar, debes saberlo verdad hermano?-.
Cuando todos estaban en la mesa, el ambiente era mas familiar que nunca, todos querian convertirse en el familiar politico favorito, llenando de elogios a la joven prometida de Romeo, la mayoria de ellos llenos de verdad pero otro tanto venian condimentados con mucha politica acompañados de exageración. Al final la muchacha era una Romero mas, su nombre Julia.
Al fin ha llegado el gran día para las familias Roman y Romero, los novios no tuvieron mayor inconveniente ya que todo ha sido organizado por la familia de cada uno, pero solo tenian una demanda Romeo Roman y Romeo Romero, solo pidieron que el sacerdote lo elegian ellos, entonces el primer día del mes doceavo en la Villa Roma, a las diez de la mañana se celebró una bella ceremonia, llena de lujos y llena de detalles infaltables en una boda.
Luego de la ceremonia esperaba un banquete para los invitados, ya que los novio no podian esperar para irse de luna de miel. Y ya con 21 años, Romeo supo que un viaje romantico con su flamante esposa, seria la mejor manera de gastar la jugosa suma de dinero que recibió el día de su nacimiento. Entonces los novios, toman rumbo a la ciudad para tomar vuelo a su luna de miel.

El primer día del doceavo mes a las 18:00hrs, en la capilla central de Napa, se celebró el matrimonio del hijo primogenito del honorable Alcalde Romero, una boda como núnca se vio otra igual en Napa, el lujo, complementado con el buen gusto deDoña Olga, hicieron de la capilla de Napa, una pequeña Noitre Damme, la ceremonia fue hermosa y los invitdos no dejaban de hablar de lo perfecto en cada uno de los detalles, pero los novios ya querian iniciar su vida juntos y tras una despedida general, escoltados por Simon salieron de Napa con los ahorros de Romeo bajo el brazo, y con rumbo a la felicidad.
Un mes, dos meses transcurrieron y nada se sabia de Romero Roman ni de Romeo Romero, de hecho tampoco se supo de Simon, pero su familia apenas y se percataba de su ausencia cuando no habia quien abra la puerta al sonar el timbre. Una mañana Don Ramiro caminada meditabundo por los callejones de Villa Roma, de pronto ve a un personaje borracho en una esquina, su cara le era familiar, pero su mente no lograba recordar quién puede ser ese infeliz borracho de esquina, qué relación pudo tener con él??.
Luego de analizar bien aquel rostro su mente recordó y lo descabellado del recuerdo no fue si no un shock para Don Ramiro, aquel borracho era el sacerdote que meses atras celebrara la boda de su querido hijo Romeo, con ira, lástima, indignación y otro tanto de sentimientos encontrados Ramiro se acerca al hombre, y agarrandolo del cuello le reclama -Cómo un sacerdote puede dar éste espectaculo?-
El hombre en un estado de inconciencia responde - Ud se equivoca, mireme, soy un actor, seguro me confunde con alguno de mis papeles, la fama suele ser así- Aquel hombre tenia delirios de fama, pero en algo no estaba equivocado, el era un actor.
Don Ramiro luego de escuchar ello no entendia cómo su hijo lo engañó de tal forma, él que solo queria lo mejor para él, que siempre quiso ser un amigo mas que un padre. Claro, esa fue su percepción, cuando Don Ramiro llegó con la novedad a Doña Leticia, ella solo se hechó a llorar por que su corazón de madre le decia que algo no estaba bien con todo el asunto dle matrimonio, ya que por boca de su hijo era de su conocimiento que el mismo padre que lo casó, habria de auspiciar también el matrimonio de Romeo Romero.
Ya con casi certeza de que habia gato encerrado en el asunto de los mantrimonios, Don Ramiro y Doña Leticia deciden ir a la tierra que no habian visitado hace mas de 21 años.La anciedad por descubrir qué fue de su hijo, ya que pese a no saber que Romeo Romero tampoco habia dado señales de vida después de la boda. Sabian que visitar a los Romero, y contarles sobre el verdadero oficio del sacerdote que casó a su bien ponderado primogenito, los ayudaria a encontrar a su hijo.
A las 10:25 pm toca el timbre de la recidencia Romero, ya que la pareja Romero tampoco tenia noticias de su hijo, Doña Olga saltó de la cama, corrió a la puerta para abrir y sin pausa pero sin prisa Don Romulo la seguia. Cuando Doña Olga abrió la sorpresa fue grande, un sentimiento de alegria y rabia se mostraba en los ojos de Olga y Romulo, finalmente el shock termina y viene la pregunta de rigor - Que desean?-
Ramiro y Leticia responden a tiempo, quisieramos hablar de Romeo, y haciendo una breve pausa Leticia dice con voz quebrada - No hemos sabido nada de nuestro hijo después de la boda- Al sentir empatia con motivos de sobra, Doña Olga les pide que entren y que se sienten, luego de ofrecerles una bebida caliente los viejos amigos se vuelven a reunir, y los 4 sentados en la sala empezaron a charlar.
Don Ramiro empezó contando su encuentro con el supuesto sacerdote, lo cual enfureció a Don Romulo y desató el llanto de Doña Olga. Un vez superado el golpe, las ideas iban y venian pero no llegaban a ningúna conclusión, los muchachos y sus esposas habian escapado, pero de quién o de qué?
Luego de limadas asperezas, los Roman y los Romero de nuevo eran buenos amigos y sintiendose muy unidos en la busqueda de sus hijos, un par de semanas depués recibieron la primera pista.
Un empleado de Don Romulo habia visto a un joven muy parecido a Simon en las afueras de la ciudad en un mercado, n seguida fueron a la ciudad y de agudizó la busqueda de los jovenes o por lo menos de pistas que los lleven a ellos.Utilizando fotografias de los hermanos Romero y del joven Roman, la busqueda se volvia mas exaustiva, pero el palpito de que estaban cerca de encontrarlos daba fuerza a Olga y Leticia.
Al segundo día de estar en la ciudad pasaron por un parque con pinturas a la venta, cuando de pronto una pintura les llamó mucho la atención, un paisaje muy parecido a Villa Roma, tal vez, hasta podria ser, pero quién tomaria a Villa Roma como paisaje para pintar?.. pues quién mas!, al bajar la vista hacia el angulo inferior derecho de la pintura, la firma del autor decia Romeo.
Era una señal clara para Doña Leticia y Don Ramiro, pese a no saber de tecnicas ni conocer la utilizada por su hijo, sintieron que aquella pintura era obra de su Romeo.
Doña Leticia se acercó al vendedor y preguntó, -conoce ud. al autor de esa pintura?-, el hombre respondio - Claro, es Romeo, es un joven que vive con su pareja en un departamento cerca de acá, les interesa su obra?-, dicho ésto la madre no pudo guardar compostura y a manera de ruego pidió al hombre que le dé la dirección de Romeo y antes de apelar a su posición de madre, Don Ramiro se lanzó a ella y la levantó diciendo - Leticia controlate!!... sepa ud. disculpar señor, mi esposa se emociona mucho cuando una obra le gusta, por favor ayúdeme con la dirección del autor de ésta pintura, tal vez podamos llegar a un buen acuerdo con él.
Ya con un rumbo especifico, Leticia, Olga, Romulo y Ramiro fueron en busca de sus hijos o por lo menos uno de ellos, camino al departamento de Romeo, Leticia reclamó a Ramiro por su comportamiento, lo calificó de insencible por no dejarla expresar su dolor de madre. Ramiro a todo eso solo respondió - Romeo tal vez no quiere que lo encuentren, no me pareció oportuno presentarnos como sus padres- a lo que Leticia solo pudo decir - Tienes razon, lamento mi exabrupto-.
Ya en el departamente indicado ocho manos fueron pocas para timbrar, lo hicieron una y otra vez pero nadie respondió, en la tarjeta que el vendedor de cuadres entregó a Ramiro habia un número telefonico y decidieron llamar para ver si corrian con mejor suerte, repicaba una y otra vez el telefono pero nadie respondia. Después de esperar el último timbrazo, una grabación los invitaba a dejar un mensaje, era la voz de Romeo, pero no esperaban oir lo que decia - Hola, somos Romeo y Romeo en éste momento no estamos, deja tu mensaje y nos comunicamos luego-
Luego de aventar el telefono celular a la pared, Ramiro tenia en su rostro una expresión de color, ira y desconcierto, ya que la llamada fue desde fuera del departamento, todos fueron testigos de tan peculiar grabación, por lo que ninguno podia sostener mirada con el otro, pero una vez mas Romeo y Romeo serian motivo para separar a las familias, todos querian culpables y obviamente no podian culparse a si mismos. Cuando los pensamientos iban a convertirse en gritos, de pronto se abre el ascensor y de el sale Julia y un hombre a sus espaldas.
al unisono los Roman y los Romero gritaron, Julia!, y con tal grito el hombre de atras soltó la bolsa que cargaba dejando ver su rostro, se trataba de Simón, y con voz combinada entre asombro y miedo Simon dijo -Padres, qué hacen acá?-, a lo que Olga respondió . No es obvio?, buscando a nuestro hijo!- aquello fue lo mas duro que Simon ha escuchado, sus ojos se llenaron de lagrimas y no supo decir mas que -me imagino que a Romeo-.
Julia al ver el rostro de Simon miro a Olga con tanto despreció, que seguro un chirlazo habria sido menos doloros y con tono de voz imponente, Julia dijo -entren que hay que hablar muchas cosas y no piendo esperar a que sus hijos lleguen para aguantar sus presiones y demandas absurdas.-
Bien, les contaré cómo fueron los hechos, trabajé en un burdel de la ciudad hasta hace unos meses, mi chulo me mantenia cautiva en el trabajo, mis únicas salidas eran a médicos y muy rara vez a un centro de belleza, claro está, siempre fui escoltada por guarda espaldas que mas que protegerme, cuidaban la mercancia de su jefe. Una noche cuando un hombre de contextura muy delgada vino por mis servicios, me llevó al cuarto luego de pagar la tarifa y me pidió algo que núnca me lo habian pedido, me pidió que cambiaramos de ropa antes de tener relaciones. Ya que el cliente siempre tiene la razón accedí y al verme con su terno y su sombrero, una loca idea pasó por mi cabeza. Ya que no tenia nada que perder decidí seguir mis instintos, me acerqué de manera muy sensual al pobre hombre y mientras lo besaba, tomé la botella de champagne y lo golpié en la nuca con todas mis fuerzas, el hombre no era corpulento me alegra no haberlo matado, esa posibilidad lastimosamente pasó por mi mente después de hacerlo. Ya con el cuerpo de mi cliente inconciente, pues fue fácil ponerlo bajo las cobijas, y por mi parte, me puse su sombrero y caminando de la manera mas varonil que pude salí campante por la puerta principal. No podia creerlo, pero estaba libre, ya que no tenia mas que unas pocas monedas que encontré en el saco de mi cliente, decidí tomar un bus a donde sea, cualquier lugar seria mejor que ese lugar.
Cuando el recorrido terminó, me vi en un lugar desconocido sólo un letrero que decia Napa a 20 km entonces decidí seguir el camino a pie, la madrugada se tornó muy fria, y mis pies no podian mas con esos zapatos tan incomodos para mi, ya que a cada paso mi pie permanecia en un constante vaiven. Luego de caminar algunos kilometros vi una pequeña cabaña que al parecer estaba desocupada, pero cuando estuve cerca de su entrada pude ver que habia gente ya que una motocicleta estaba parqueada en frente de la puerta.
Sin nada que perder, decidí entrar ya que la puerta no tenia aldaba y ahí vi a dos jovenes abrazados con el torzo desnudo y cubiertos por una cobija de la cintuta para abajo. Al verme se soltaron y exaltados preguntaron -Quén eres?- , me presenté con mi nombre de pila, luego de tantos años en el oficio terminas olvidando tu verdadero nombre -Soy Julieta - respondí, luego de carcajadas de ambos, respiraron tranquilos al darse cuenta que no era del sector, y con cierto tono burlezco se presentaron, Julieta mucho gusto, soy Romeo y él Romeo.
Creí era una broma de mal gusto, pero luego me contaron su historia y supe que no era una broma, simplemente el destino me trajo donde debia estar, una Julieta tan poco convencional como yo no podia esperar encontrar un Romeo de cuento.
Pues bien, luego de mucha charla, vino y risas decidimos seguir un plan perfecto, donde todos quedarian felices. Todo iba bien, hasta que ustedes decidieron averiguar por qué eran tan felices sus hijos.
Romeo y Romeo no son lo que esperaban, pero tampoco pidieron cargar con tanta espectativa, Simon es un hombre en un cuerpo adolecente, pero me da lo que busco, y él recibe de mi lo que nunca tuvo, para mi Simon siempre tendrá el primer lugar.
Bueno, ahora que saben toda la verdad permitanme presentar otra vez, mucho gusto soy Julia P, Julia por Julieta y "P" por Puta.