Hoy se cumplen 12 años de la caída de un plan,
un plan que pudo ser descabellado y pese a que no me hacía del
todo feliz,
de una manera egoísta quise con todas mis fuerzas que dicho
plan
avanzara y sólo con un mero ideal de que era la felicidad
que buscaba,
iba a lograr que funcione.
La vida tenía otro camino trazado para mí, como muchas más
curvas, tormentas
y derrumbes, tal vez por eso no puedo olvidar esa fecha, ni
pienso en todo lo malo
que pudo venir si esa tarde del 2008 ella no hubiera
decidido por los dos.
No intentaré culpar a nadie de mis errores ni quitaré mérito
a quienes me han
ayudado a mantenerme en pie, pese a sentir más de una vez
que era tiempo
de escribir el último párrafo en mi libro.
Este aniversario no debería ser en particular doloroso o
importante; tengo alguien
que amo y me ama, mi vida ha encontrado “algo” de
estabilidad en la mayoría de
aspectos. Pero hoy me di cuenta que estoy a un abrir y
cerrar de ojos de terminar
una década más de vida y por mucho es la más significativa.
Pues bajo la cosmovisión con la que crecí, a los 40 habré
cerrado la etapa de planes,
muchos tienen ya resuelta su vida y sobre todo tienen una
familia por la cual luchar.
No creo que lo anterior sea una regla escrita en piedra,
pero para ser sincero desde
niño no fui de aspiraciones grandes u ostentosas, lo que
quería para mi vida adulta
lo perdí hace 12 años y luego mi necedad, inmadurez,
negatividad y otros tropiezos
se encargaron de convencerme de que renunciar a ese sueño
era “lo más sano”.
Las cosas buenas que tengo hoy también cobran su cuota y sé
que para mí no habrá
días del padre y probablemente aun falten algunas vueltas al
sol antes de encontrar
el motor que me impulse cada día y aunque cabe la
posibilidad de que en dos años
ser oficialmente cuarentón me pueda conflictuar un poco, espero
que este año con estas
palabras pueda dar fin a un absurdo ritual recordando lo que
no fue, y sobre todo
pueda adquirir las virtudes que me faltan para sacar
adelante el único proyecto que
requiere mi total compromiso, yo!






