lunes, 20 de mayo de 2013

Carta a Quien nunca será 20/05/2013




Una hoja más que cae para demostrarme
que vivo un otoño prematuro,
bastó solo ver tu imagen y lo supe.
Finalmente terminaba un capítulo inconcluso,
uno de tantos que pasan y quedan en mi vida.

Tu eres a quien siempre esperé y desde niño
creí que Dios pondría en mi vida para volverme una
mejor persona, y me vería extendido en ti pero
igualado y mejorado obviamente.

Pude verte, mas soy consciente que jamás
pertenecerás a mis días, Dios escribió para mi
un cuento con un camino lleno de bifurcaciones.
Me dio el libre albedrío para cumplir mis sueños
o dejar que el facilísmo se escude tras mis miedos,
evidentemente opté por lo segundo y con ello murieron
varios sueños y metas. Entre los soldados caídos estaba
tu nombre en la lista. 
Día a día es un reto el aprender a aceptar que te anulé
de mis días, pero, aun así antes de ver tu imagen
una pequeña luz que pudo ser “esperanza” no
me permitía dejarte ir totalmente.

No serás parte del tiempo que me resta aquí,
pero el lugar que actualmente habitas puedo tener
la certeza de que es un lugar lleno de paz y amor
del más puro que la tierra puede brindar.
Aliméntate de todo eso, ya que las bondades que
encontrarás en aquel obscuro pero cálido lugar,
te dará la fuerza suficiente para que a tu llegada
a este campo de batalla al que los hombres
llamamos “hogar”. Seas un guerrero de luz.

No sé por qué, pero a mi edad se me ha vuelto
casi costumbre el volver líquido a mis afectos,
me siento un verdadero tonto por tener fuertes
sentimientos encontrados al enterarme de tu llegada.
Aun sabiendo que no seremos nada, el saber que
iluminarás la vida de quien en un momento -por
mucho- me salvara al casi extinguir su luz para
intentar aclarar mi camino. Es suficiente razón
para desearte lo mejor.

Y sé que cuando dejes aquella morada;
tíbia, tranquila y confortable, sabrás que es
ella de quien te hablo.
Porque casi puedo ver sus brazos cobijándote
dándote la bienvenida a un mundo lleno de retos
y cuando la mires de seguro te sumergirás en el mar 
de sus ojos y tu amor por ella será tan grande, que querrás 
que aquellos brazos no te suelten nunca.

Y está en ti no permitir que aquellos brazos
Se alejen, amala, respétala y entiéndela.
Porque ángeles como ella Dios no envía en serie,
está hecha "aparentemente" de carne y hueso como todos,
pero la cubre un blindaje celestial, pues porta un espíritu 
inquebrantable que no se mancha con basura mundana
a la que todos estamos expuestos.

No te asustaré más con respecto a lo que encontrarás
a tu llegada, ya que aquél ángel sabrá cuidarte y
será tu guía para que goces de una vida placentera.

Sin más que decir, me despido enviándote todas
las bendiciones que me sea posible brindarte
y desde lejos y con una sonrisa en el rostro.  te doy 
la bienvenida a la gran escuela que te preparará para
el ascenso divino.

jueves, 11 de abril de 2013

Uno es ninguno 11/04/2013




Uno es ninguno suelen decir...

Pues la vida me ha enseñado que es el proverbio
más fácil de desmentir.
Tanto en lo bueno como en lo malo, una decisión,
un paso o una acción hacen una gran diferencia.

Gasté minutos, tantos que podrían ser días
pensando en todos los "si hubiese"que tuve
en mis días en la tierra, pero es claro que esa
conjugación no se aplica a la realidad y solo
sirve para alimentar un arrepentimiento innecesario.

Uno no es ninguno...
Una victoria te inmortaliza y un error puede
matarte, un acierto te soluciona la vida y
un desacierto te la arruina en un día.

Decir que no me arrepiento de mis errores
sería negarme como ser humano, es fácil controlar
el orgullo que nos puede producir un logro.
Mas ocultar el arrepentimiento tras una falsa
satisfacción es una cobardía que muchos tienen
yo no.

Pero así mismo cuando en retrospectiva miras
año a año esas pequeñas decisiones que habrían
hecho la diferencia, entre todas hacen una gran
pila de facturas que te pasa la vida y al ver
tal cantidad de papeles crees que no hay remedio
y organizar todo ese papeleo te llevará mas o menos
otra vida.

El miedo fue grande, y las dudas fueron aumentando a
medida que revisaba dichas facturas al azar, pero
en el proceso Dios puso de la nada una gran carpeta
donde podría archivar todas aquellas facturas porque
romperlas o quemarlas no es una opción.

La vida se encagará de cobrarme aquellas que no he
pagado, pero no pienso esperar a que mi pasado
me robe días actuales.

Dios me ha dicho en acciones que es mi momento y
que la plenitud tal vez no la encontraré en aquello
que de niño creí merecer, pero lo que merezco
y recibiré depende de mi y de como decida reescribir
mi vida.

lunes, 11 de marzo de 2013

Hasta pronto poetisa 11/03/2013



Esto no son versos forzados a causa de un evento extraordinario,
mas bien es una idea que quiso tomarse su tiempo para salir y
convertirse en palabras.

Jamás he sido partidario de la "novelerìa", sobre todo cuando
hay sentimientos expuestos, porque son solo algo de momento
y merman lo bonito de una lágrima para convertirla solo en un
líquido encargado de malograr el maquillaje para la foto.

Y por ésto fue que el impacto que me produjo tu partida, en un
momento lo confundí con morbo o un repentino interes por el
prójimo producto de una crisis de soledad.

Mas, luego de unas semanas, al ver la reacción sincera de mucha gente
ante la muerte fìsica de quien para muchos fue el gestor de la nueva
revoluciòn latinoamericana. Me dì cuenta que la nocelerìa deja de serlo
cuando sentimos una conexiòn inexplicable con alguien sea por ideoligìa,
afecto platònico o por una cosmovisìón similar de la vida.

Entre nosotros, todo en ésta vida fue casualidad. Las oportunidades
de conocerte fueron pocas y ninguna lo suficientemente intensa como
para que uno de los dos tome la iniciativa de citar al otro.

El vuelo que tomaste lejos de tu vestidura fìsica cerró una posibilidad de
vernos a corto plato, pero también fue entonce que pude conocerte un
poco más al menos por boca de otros y todo eso me convenció de que no
estuve mal al haber empezado un juego de adolescente con una dama de
bellos ojos.
No me equivoqué porque en ellos vi un bello vacio y al mismo tiempo un
evidente grito de auxilio esperando ser vistos de una manera màs profunda
y no solo a los pixeles que los cubren, buscaban -creo yo- a alguien que
pueda entrar en ellos para entenderte, conocerte y llenar aquel vacio
proyectado atravez de pixeles.

Talvez no fui el único que sintió dicha conexión y existan otros extraños
escribiendo algo para ti, talvez la única coincidencia dentro de todo éste
cuento es que viste en mi un "alguien" que tenìa un "algo".
Asì tampoco podrìa tener certeza de que si hubiese tomado la decisión
de verte cara a cara, tu decisiòn habrìa sido diferente.

Pero aun asì quiero pensar que en un futuro no tan cercano, -al menos eso
espero- podamos mirarnos a los ojos y dejemos de postergar un encuentro
inminente, y lo sigamos dilatando hasta que seamos nuevos cuerpos en
nuevas tierras o incluso en nuevos mares.
Lo nuestro en ésta vida nunca fue, y para ser franco la belleza que pude
encontrar en ti no la relaciono con una amante de momento o la madre
de mis hijos, no eres una hermana ni la mejor de las amigas. Simplemente
sé que debìa conocerte porque una mirada nunca miente y desde
el primer momento, sentì el llamado de tus ojos.

No quiero entrar en polémicas dandole tu nombre a éstas palabras,
pero éste extraño quiere despedirse de ti dejando en claro que hubo
al menos un "alguien" para quien fuiste más que una foto y esperará
el momento de reconocerte en otro cuerpo y en otro tiempo.

Dulces sueños, buen viaje y hasta pronto poetisa.






jueves, 7 de marzo de 2013

Carta para quien no fue. 07/03/2013


 
Hoy fui contagiado de nostalgia y digo esto porque a decir verdad,
el trabajo, la familia, mi perro y hasta un miedo indescriptible a un
futuro incierto, han evitado que piense innecesariamente en quien
no fue.

Pero hoy al despertar; mi hermana, amiga y fiel compañera de vida
me confesó entre risas y algo de vergüenza que tuvo en la madrugada
un desliz a su promesa, sintiendo la necesidad de tener noticias de su
antiguo amor.

Claro, está por demás decir que entre nosotros ninguno fue el amor
del otro, pero también no tengo reparo en decir que al menos por mi
parte fuiste la última oportunidad que quise darme para llegar a sentir
eso que todos llaman amor.

Tal vez el problema es mio, pero claro, no espero que el estar consciente de
ello cambie en algo la realidad, o que la próxima vez todo será diferente porque
"he cambiado". Pero de todos modos siento una gran ansiedad por saber
finalmente que es "eso" que me hace fracasar en aquello que se da de
manera tan natural en la mayoría de mortales.

Puede que sea algo tan arraigado en mi que jamás podré cambiar
pero, al menos al tenerlo en cuenta puede que sea la razón que me falta
para enamorarme de la soledad y aprender a disfrutarla. Porque debo
admitir que esa máscara de "viva la soltería"está empezando a cansarme
ya que estoy viejo para vivir libre y feliz únicamente en la utópica idea de
un mundo ideal que creé en mi cabeza.

Dentro de todo tu evidente des interes, debo acotar que me ayuda a
darme cuenta que al menos debo ser un buen tipo, ya que tanto en esta
como en las anteriores caídas, logré despertar el afecto suficiente para
que cada caida sea suave y al llegar al suelo, simplemente deje un poco de
polvo en mis rodillas, más ninguna herida.
Lo malo es que me han dejado el trabajo sucio a mi, volviendo me mi
propio verdugo lastimando mi ego y mi mente con especulaciones.

Hoy tengo claro lo que busco en quien ocupará un espacio en mi vida
de manera permanente si Dios quiere, o al menos no de manera efímera,
así que no estoy dispuesto a volver al patrón de: "Mejor mal acompañado
que solo" pero así tampoco accederé a convertirme en el consuelo
temporal de alguien que solo me ve como un reto a corto plazo.
Dejaré de taparme los ojos ante lo evidente, aprenderé a esperar sin áncia
y no buscar un alma en cuerpos de porcelana.

Los treinta han sido por demás un año de experiencias y es por ésto que
cada mañana se ha convertido en la oportunidad de un nuevo comienzo.
Desde hoy cierro un cuento que parecía interminable, lleno de capítulos
con un mismo inicio y mismo final.

Hoy empiezo un nuevo libro que espero no llenar de protagonistas sin
ningún papel estelar.

sábado, 19 de enero de 2013

Demandas 19/01/2013

Me encuentro acostado con mis ojos dirigidos a la ventana,
no veo nada, siento la luz y distingo vagamente los colores
 pero no es un problema de visión, simplemente mi mente
no quiere fijarse en nada, son suficientes las imágenes que la
 invaden desde ayer o que tal vez siempre está pero ayer
recibieron el incentivo adecuado para sentirse importantes.

 A ti solo puedo culparte por ser la persona que usó las palabras
correctas en le momento correcto, supiste entenderme más no
creo haya sido tu intención dañarme, fue más bien algo en
mi, algo que no está en mis manos controlar y no porque no
pueda o no quiera solucionar, simplemente no logro reconocer
en mi ese “detalle” que apaga la chispa que en su momento enciende
lo que por tanto tiempo quise mantener apagado.

La puerta queda abierta para que pase la siguiente ruleta en mi vida,
solamente quiero que quien entre por esa puerta no deje de leer la
corta lista de demandas que exijo. Entra, pero primero:

Cuelga en le perchero tu abrigo y junto a él todas las mentiras que crees
que necesito escuchar.
 Antes de pisar la alfombra, quitate los zapatos, porque estoy harto de
los pasos en falso que no llevan a ninguna parte, y solo dejan huellas de
tiza en el alma. Te sacudes y se van pero la dejan opaca.

Sientate junto a mi y seguro hablaremos, si hemos llegado hasta acá será
fácil y casi inevitable que de mi boca escuches un resumen de mis anhelos,
buenos y malos momentos, pero si llega a parecerme que te importa lo
que hablo, tal vez cometa la estupidez de contarte mis miedos.

 Entonces, por el respeto que en inicio nos tenemos te pido que juguemos
a hacer las cosas diferentes y a no convertir al otro en un simple número.
 El gusto no garantiza que seamos el uno para el otro, y que uno sienta que
“ésta vez no se equivocó”, sabemos que no es necesariamente mutuo
en la mayoría de los casos, así que por todo lo anterior te digo a ti.

Si no quieres hablar con la verdad, no te saques el abrigo; si quieres empezar a
construir algo en fango o suelo imaginario, es mejor que no te saques los
zapatos y solo juguemos un momento al cuento de adas para que ninguno pierda
el equilibrio; si lo que digo no te interesa, por favor detenme antes de llegar a mis
miedos.
Y finalmente, si no quieres verme nuevamente porque la noche y las copas nos
llevaron más lejos de los que pensabas.

Dimelo para no sentirme como me siento ahora al escribir éstas demandas.