
Crecemos con la idea de que no hay que sembrar en "tierra mala"
pero nunca nos dicen por qué dicha tierra es mala, ni cuál fue su pecado.
Talvez fue el tiempo y las aguas quienes decidieron olvidarse de ella,
y al verse abandonada, sólo pudo dejar morir todo lo que en ella vivia.
Ya que ella misma no puede morir.
De igual manera aquél arbol que no da frutos, que con supremo esfuerzo
día tras día encuentra las fuerza para mantenerse en pie, seria injusto
exigirle cumplir "su destino", él prefiere no ver nacer a un fruto que no
podrá ver crecer.
Pero las aves que acompañan a cada arbol no saben de ésto y prefieren
creer que un arbol infertil, también es un arbol sordo, por eso no se
posan en él para cantar.
Si en verdad el pájaro cantor jamás se posa en arbol que no da flor,
talvez es por falta de terquedad...
Cada cierto tiempo hay un pájaro que decide que su prioridad es cantar por
amor a la música, y no por recibir un fruto a cambio de entonar su melodía
Bien por aquellos que no se rindieron y entonaron su canto para un arbol
esteril, porque las flores que germinarán de él serán una sinfonia de aroma
y color.
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